Morir haciendo lo que amas: Elda llora a Vicente Soler, el «loco» por la montaña «que se hacía querer»

Cuando era apenas un niño, Vicente Soler Alcaraz solía subirse al tejado sobre la tienda de ropa que sus abuelos habían inaugurado en Elda. En esa ocasión, para sorpresa de su familia, jugó a equilibrarse como un trapecista. «Era intrépido, no le temía a nada», comparte Pilar días después de que su único hermano falleciera mientras practicaba barranquismo en la sierra del Maigmó de Agost, Alicante.

El trágico suceso ocurrió el viernes al mediodía, cuando el grupo con el que Vicente realizaba la actividad alertó a las autoridades sobre el accidente. A pesar de los esfuerzos de bomberos y la Guardia Civil de rescate en montaña, solo se pudo certificar su fallecimiento. La investigación del incidente quedará en manos de la Justicia, ya que aún no se ha determinado en qué límite municipal ocurrió, si en Agost o Tibi.

Aunque desde pequeño mostraba intrépidez, eso no significa que no fuera precavido en la montaña, como él mismo compartió en un reportaje hace un año. Amigos cercanos como Daniel Mermelstein lamentan su pérdida. «Me enteré al poco tiempo al ver comentarios en grupos y empecé a tener un mal presentimiento», explica Daniel. «Llamé a sus compañeros y logré hablar con uno, pero Vicente no respondió».

Nacido el 9 de febrero de 1969, la pasión de Vicente por la montaña surgió más tarde en su vida. «Nuestro padre se aficionó a los 50 años, Vicente a los 40», relata su hermana. Comenzó su contacto con la naturaleza siendo monitor en los Scouts. A pesar de estar dedicado al negocio familiar en la tienda Piluca en Elda, se encargaba de la sección de Caballero.

Daniel, amigo cercano durante 15 años, recuerda cómo Vicente le contaba historias sobre la montaña, aunque al principio no le prestaba mucha atención. «Hasta que hace 4 años le dije que me invitara a una ruta y desde entonces no he fallado», afirma Daniel. Vicente, presidente del grupo de montaña Annapurna, era conocido por caer bien a la gente y contagiar su pasión.

En la misa y en su muro de Facebook, amigos se despiden con emotivos mensajes. Destacan su generosidad, su amor por viajar y su habilidad en la fotografía. A pesar de no tener pareja ni hijos, había decidido mejorar su salud y estaba en el mejor momento de su vida, según su hermana. La familia encuentra consuelo en las numerosas expresiones de amor que están recibiendo. «Destacaría su bondad y generosidad; era como un niño grande, sin maldad en el cuerpo», asegura Daniel. En palabras de Lulú Belle, «la montaña quiso quedarse contigo y con un pedacito de todos nosotros».

About the Author

También te pueden gustar estas